Duérmete conmigo: A pierna y teta suelta.

pierna y teta1

Desde que tuve a mi primer hijo en mis brazos, sabía que no podría estar lejos de él. El llamado de la mamífera que habita dentro de mí fue demasiado intenso, de no tener idea que sería lo que haría con ese bebé en mis brazos, poco a poco fui fluyendo junto a él, aprendiendo a ser madre, al mismo tiempo que las voces externas buscaban con toda su fuerza hacerse escuchar, mi voz interior se tornaba cada vez más fuerte, dando cada día menos lugar a las opiniones ajenas. Y doy gracias inmensas a la vida de que haya sido así.

Mi hijo mayor está por cumplir los 5 años, y ha sido tan sólo hace unos días que me dijo: Mami, quiero una cama para mi solito. No puedo describir por entero lo que sentí. Pero si, en efecto, el día en que tus hijos quieren ser grandes e independientes llega solito. Por lo que eso de que una vez instalados en tu cama querrán dormir contigo siempre…es totalmente un invento. (Pregúntenle a cualquier adolescente, ¿Dónde quiere dormir?)

Para mí desde un inicio era llevar una sensación en mi pecho de ansiedad si no los sentía cerca al dormir. En la cultura occidental donde nos desenvolvemos, he sido tachada junto a otras madres por ser sobreprotectora, exagerada y hacer las cosas definitivamente muy mal por dormir con ellos, estar cerca de ellos y responder a sus necesidades sin dejarlos llorar.

Informándome y leyendo al respecto del sueño infantil entre otros muchos temas de crianza respetuosa, me di cuenta que “mi enfermedad” era sencillamente algo conocido como “instinto materno”. Que la cultura moderna e industrializada está enfocada en hacer de los seres humanos una especie de relojitos productivos que deben rendir resultados si o si, sin que nada los perturbe en su camino hacia el éxito, ni siquiera el llanto de sus bebés pidiendo a gritos ser escuchados, pues la función debe continuar y ellos son los que se tienen que adaptar a nosotros, ¿qué no?

Partiendo de este punto, es que el respeto a las necesidades de mis hijos y su satisfacción son los más grandes placeres que he podido permitirme vivir en este mundo meramente patriarcal. Puede sonar ilógico, si, si puede, dado que la crianza de los hijos y el respeto a sus necesidades tiene mucho tiempo vestido con la bandera del sacrificio y la no realización personal.

Pues bien, mi bandera es el amor, el amor sin medida y sin horarios. El sentirme libre de amar como me plazca y más aún, como les plazca a mis hijos ser amados. De poder corresponder en tiempo y espacio a sus necesidades vitales en todos los sentidos, es una de las sensaciones más libres, más sublimes y más satisfactorias que jamás había sentido.

Por lo que dormir con mis hijos a pierna y teta suelta, apoyada del hombre que amo y padre de mis hijos, a la luz del sol o de la luna, respondiendo a sus llamados, enseñándoles con mi cuerpo y con mi presencia que su madre está aquí, dispuesta y atenta no importa el horario, y repito, no desde el sacrificio, sino desde el amor y el gozo infinitos. Amo ser y estar en sus vidas. Amo ser su madre y ser esa persona en la cual confían a plenitud. Amo que lo sepan y que lo sientan. Amo que lo gocen y que lo vibren tanto o más que yo.

Saber que estoy haciendo lo que mi naturaleza de madre me dicta y nada más, saber que mi cuerpo está en sintonía con el de ellos, saber que sus propios cuerpos están en sintonía de manada, de hermanos del alma, reconociéndose en lo más profundo de la noche, saber que no existe nada más grande que un par de manitas pequeñas tocando mis pechos llenos de leche y otro par de manitas abrazándome o abrazando a Papá…Saberme poderosa, saberme mamífera y reconocerme como una madre guiada sencillamente por su instinto y no por las reglas establecidas de la sociedad occidental, es sencillamente uno de mis más grandes placeres, cada día y desde luego, cada noche.

Me hace sentir plena, libre, real.

Te invito a redefinirte en el llamado de tu maternidad. A no seguir reglas, ni métodos, ni expectativas sobre tus hijos. A permitirte ser y estar junto a ellos en el pleno gozo del momento. A permitir que te dejen ver lo que ellos son, con todo lo que llevan dentro.

Te invito a redefinir la historia de la crianza, pues estamos viviendo ya una triste realidad, desconectados en gran medida del amor más importante: el amor maternal. ♥

Folleto de Regalo: “Los niños nos necesitan también por la noche”

https://docs.google.com/file/d/0Bx5ZH0YH_CpaeWtUckhYOHVKQlU/edit?pli=1

Te comparto este folleto de Sibylle Lüpold, autora del libro Ich Will bei euch schlafen (Quiero dormir cerca de ustedes), Ella es: Autora, Enfermera, Monitora de La Liga de la Leche Suiza y IBCLC en formación. Sibylle ha escrito un folleto que recopila la opinión de 20 expertos en salud infantil, sobre los métodos basados en dejar llorar a los bebés y niños pequeños. Y gracias a mujeres como Maria Berrozpe, ¡esta traducido al español!

Que lo disfrutes mucho,

Felices Sueños y Feliz Crianza.

Brenda.

#Duermeteconmigo

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